Enero del 2006
gabriel impaglione, argentina
Su excelencia pasea sonriendo
pasa en medio de una ciudad
pesa tanto que la tierra trema
es un monstruo de doscientos zapatos
y tantos brazos con atentas
que avanza con mil ojos de furia
John el negro apaleado por siete
cretinos blancos de uniforme
y tantos Ahmed que parece mentira
de qué ríe.
gabriel impaglione
de Hojas abiertas
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 14:52, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
mirta urdiroz, argentina
|
Que llegues a mi lado
y las palabras
descansen sobre la almohada
Que sueltes tu dicha sobre mi espera
tus horas sean las mías
y tus compases mi danza
Que los versos me alcancen
antes de la madrugada
y luego
entornes la puerta
hasta la próxima mirada
Mirta Liliana Urdiroz
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 14:43, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
atahualpa yupanqui, argentina
|
Cuando reciban estas líneas, será el aniversario de su nacimiento: 31 de enero de 1908.
Atahualpa Yunpanqui, músico incomparable, y un “pater noster” del folclore, aunque raleado hipócritamente de nuestras radios, raras veces se lo escucha y la televisión parece no tener registros fílmicos de su larga carrera artística.
La misma hipocresía con la que se habló siempre de Cortázar, y cuando volvió en el ’84 , enfermo y consumido de nostalgia, la “patota cultural radical” no movió un músculo para darle la bienvenida.
País que no perdona pasados en la vereda de enfrente, y que para eso sí tiene una sibilina memoria...
Hace pocos días, y sin saber de este aniversario, en una reunión de amigos, tuve acceso a un par de anécdotas que sucedieron en la ciudad de Neuquen, cuando estuvo por última vez en la Argentina, allá en los finales del ’80.
Atahualpa vino a cantar a la ENET Nro. 1, lugar concebido , tal vez, para la enseñanza, pero nunca para escuchar música...sin embargo, era (en ese entonces) el único lugar posible para albergar una cantidad respetable de gente.
Viejo mal arriao, de pocas pulgas, de mirada penetrante y una voz que parece venir de los más profundo de la tierra, sin embargo, durante su estadía en Neuquen capital, estuvo a sus anchas. Tomando mate, hablando pausado...quien podía convencer a los franceses que este hombre con el rostro casi tallado en piedra, no era indio? Hasta la mismísima Edith Piaf lo creía, cuando lo invitó a compartir un escenario en el teatro Opera, y toda europa empezó a hablar de ese indio argentino que toca la guitarra y canta...
En uno de las noches que estuvo en Neuquen capital, alguien de una peña ó centro tradicionalista, se acercó con una invitación a “comer un asado entre gente gaucha”.
Pablo Celoria, entonces, habló con el representante de Atahualpa, que no puso ningún reparo en ir a esa reunión que prometía acervo criollo...
Cuando llegaron al centro tradicionalista, había una hilera de asados, mucha gente dando vueltas, mucha sonrisa y miradas de admiración, y palabras como “maestro”, “paisano nuestro”...
Atahualpa iba callado, mirando agudo; hasta que un desubicado, tal vez algo picao por la espera previa y la garganta seca, le dijo:-pero maestro...y la guitarra???? Cómo no trajo la guitarra???
Y entonces, Atahualpa, levantó la mirada, lo enfocó y le dijo con una sonrisa a media boca:-“la guitarra no come, mi amigo, la guitarra no come...”
“Y cantaban las piedras en el río
en el arpa dorada de la tarde
guardé mi copla de guijarro antiguo
Vino la noche al fin, distinta en cada uno.
Para el árbol, pare el aire, la piedra y el caballo.
Yo construyo la noche dentro mío,
Corro de estrella a estrella
Y las enciendo.
Bebo en copa de ocasos
Los vinos de mis sueños.”
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
En España tenía admiradores. Uno de ellos fue, ni más ni menos que Andres Segovia, para quien Yupanqui encarnaba una manera distinta de interpretar; una forma de tocar que lo fascinaba y lo acompañó por muchos lugares, donde lo presentaba como el “maestro argentino de la guitarra”.
Paco de Lucía, en una gira hacia fines de los ’80, se encontraba en México. Y alguien le comentó que Yupanqui tocaba esa noche. Junto a su representante, estuvo en las primeras filas para disfrutar el arte del Ata. Una vez terminado el recital, Paco se acercó hasta el camarín, y entonces, pese a su enorme timidez, y la parquedad que lo caracteriza, se identificó ante la gente de Seguridad, y entonces, alguien fue a buscar a don Ata.
Con una toalla en el cuello, recien salido del escenario, el viejo nacido en Pergamino y que estudiara música en Junin; se acercó con las cejas enarcadas por el interés y una semi-sonrisa dibujada.
En el momento en que Paco de Lucía comenzaba a decirle su admiración, que era un maestro y que...se interpone, directamente en el medio de los dos, una periodista ecuatoriana. Una morena de unos 35 años, muy vivaz y llamativa, que empezó a hablar sin parar. –“no se acuerda de mí maestro???- Soy la periodista que le hizo la nota para...” y Yupanqui que se detiene en seco para mirarla bien. –“no se acuerda de mí...???he publicado la nota en las mejores revistas de...”- y entonces, el viejo, con parsimonia y una mirada casi tierna, le dijo:-“yo la entiendo m’hijita, que este trabajando, y que me haya hecho una nota...pero quiero saludar, si me deja, (estirando los brazos) a un viejo amigo...-“
Y la ecuatoriana, que sin mirar a Paco, seguía, -“lo que pasa es que es una posibilidad única para mí, entiéndame, maestro...podría hacerle una nota como aquella vez...” y dejó entreveer un acento cómplice...
Y entonces don Ata le puso las manos en los hombros, la corrió dulcemente y con firmeza de su paso, mientras le decía:”-lo que pasa, m’hija...es que uno ha cogido tanto!!!
En las arenas bailan los remolinos/el sol juega en el brillo del pedregal/y prendido a la magia de los caminos/el arriero va/el arriero va...
(la anécdota de paco de Lucía, fue contada por él mismo, la última vez que estuvo por Neuquen. Es el día de hoy, que el gallego al contarla ríe y no para de reirse, mientras sacude la cabeza...)
enviado por carlos valdez
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 14:34, Categoría: lecturas
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
mapuches, chile
CHILE: ACCION EN DEFENSA DE UNA ABOGADA DE PUEBLOS MAPUCHES
(AW) Myriam Reyes García es una abogada chilena, acusada de filtrar información que compromete el accionar del Ministerio Público del país trasandino en el caso por el que cuatro mapuches fueron encarcelados tras el denominado “Incendio Terrorista”. En la declaración, los convocantes ponen en duda la Reforma Procesal Penal chilena y su utilización.
(redaccion@poetas.com – 30/01/06) Convocamos a los pueblos a expresar públicamente su solidaridad con la defensora Penal Pública Myriam Reyes García, contra quien se sustancia una investigación en el Tribunal de Garantía de Temuco, imputándola de haber filtrado a la prensa un documento reservado del Ministerio Público, en el cual se dan a conocer los pagos a testigos protegidos que declararon en el caso del así llamado “Incendio Terrorista” en la causa Poluco-Pidenco, realizado en Agosto del 2004.
Tras el juicio que significó el encarcelamiento de 4 mapuches por 10 años y un día, y la calidad de prófugos asumida por otros siete acusados; fue publicado en el diario electrónico “El Gong de Temuco” un documento reservado emanado de la entidad acusadora - el Ministerio Público - en donde se detallan los pagos por alrededor de 20 millones a un total de 10 testigos, en un período de cuatro meses. Cuatro de estos testigos enfrentan querellas por falso testimonio.
Quienes adherimos a esta convocatoria, manifestamos convicción plena respecto de la idoneidad y responsabilidad profesional de la abogada Myriam Reyes, cuestión demostrada con creces en su desempeño de promoción y defensa de los derechos humanos practicada en instituciones como la Corporación de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) y el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), donde demostró su íntegra vocación de servicio y descollante desempeño.
Llama la atención la focalización de la acusación en la persona de Myriam Reyes, existiendo tantas posibilidades de filtración de la información y no teniéndose a la fecha el más mínimo indicio de su culpabilidad. No nos deja de causar asombro que el acusador en la causa sea el ex vocero del Ministerio Público y actual Fiscal adjunto de Temuco, quien fuera sancionado por irregularidades en la investigación inicial del caso Lavandero. El proceso nos sugiere la persecución a una persona comprometida con la verdad y la justicia, en un territorio donde se intenta avasallar - con malas prácticas - la justa lucha del pueblo Mapuche.
Sentimos que en este caso, para efectos reales, se simula una cortina de humo para tapar la irregularidad de fondo relativa a la práctica inmoral de pagar testigos; más cuando se sustancian otros procesos en que está en cuestión la honestidad de tales testigos. Tenemos preguntas altamente significativas: ¿cómo es posible que la justicia chilena utilice testigos pagados?, ¿por qué razón es posible que ésta destine cuantiosos dineros para obtener tales declaraciones?, si esta práctica fuera legítima ¿por qué se mantiene oculta? Y en su defecto, ¿por qué razón se persigue a quienes intentan trasparentarlo?
Desde una perspectiva más global, dudamos del nuevo paradigma judicativo chileno hecho cuerpo en la Reforma Procesal Penal, en la medida en que está siendo utilizada como instrumento de represión política en contra de los Mapuche que hoy luchan por sus justos derechos.
En efecto, la Reforma Procesal Penal, en la Región de la Araucanía, ha significado para la mayoría de los juicios que se llevan en contra los dirigentes Mapuche (hoy presos políticos): testigos falsos, testigos pagados, testigos que se desdicen de un juicio a otro, testigos con rostro encubierto, juicios orientados políticamente a detener a los que reivindican derechos indígenas, y procesos en tribunales superiores que revierten los juicios dictaminados en juzgados locales en abierto desmedro de la causa Mapuche.
Por otra parte, el pago a testigos, y otras prácticas que denunciamos, deterioran las relaciones de confianza al interior de las comunidades, lo que resulta un atentado grave a la vida social del pueblo Mapuche.
En muchas de estas causas se ha condenado por ejercer la palabra y no por hechos delictivos concretos (Caso Norín-Pichún). En estas causas los representantes del Gobierno-Estado han invocado leyes sobredimensionadas que fueron heredadas de la dictadura militar de Pinochet, como la Ley Antiterrorista.
Finalmente, los abajo firmantes reiteramos nuestra profunda convicción respecto del accionar ético de Myriam Reyes García y exigimos cesen los hostigamientos a los que promueven la verdad y la justicia.
Carlos Ruiz Rodrígu! ez 6.865.692-3
Loreto Muñoz Gutiérrez 8.566.386-0
Rosario Novoa Arriagada 5.178.458 — 8
Elías Letelier. 7.628.186.-6
Luis A. Rivera Vargas 7.728.618-7
María Isabel Morales Luarte 12.377.293-8
Por favor, cada vez que junte 10 nuevas firmas, devolverlas a: newencec@gmail.com
Editorial Poetas Antiimperialistas de América
<·>-<·> Agencia de Comunicaciones Rodolfo Walsh – Tel. 1561724021 – agenciawalsh@yahoo.com.ar<·>-<·>
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 9:06, Categoría: periodico
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
mapuches, argentina
SOLIDARIDAD DEL CONSEJO ASESOR INDÍGENA CON LOS MAPUCHES NEUQUINOS
(AW) El Consejo Asesor Indígena perteneciente a las bases del pueblo mapuche, manifiesta en un comunicado de prensa su postura ante la represión neuquina.
(Prensa del CAI – 28/01/06) Desde el C.A.I. (Consejo Asesor Indígena), una de las organizaciones de base del Pueblo Mapuche en Puel Mapu, queremos hacer público nuestro pensamiento ante la represión soportada por los peñi y lamgen en Neuquen.
En cualquier lugar que repriman a algún integrante de nuestro Pueblo que reclama por nuestros derechos, nos afecta a todos y nos muestra una vez más, como el Estado invasor intenta legitimar y consolidar con sus leyes –en este caso la Constitución de Neuquen- sus pensamientos y políticas con la represión. Hacen sus leyes para someternos y mantenernos prisioneros en este sistema.
Nuestros mayores resistieron por cientos de años el intento de exterminio, y hoy estamos mostrando al mundo nuestra existencia tanto tiempo negada, que lenta pero inexorablemente llevamos con la decisión de seguir siendo Pueblo Mapuche.
NO ENTREGAREMOS EL WALLMAPU
RESISTIREMOS COMO NUESTROS MAYORES
<·>-<·> Agencia de Comunicaciones Rodolfo Walsh – Tel. 1561724021 – agenciawalsh@yahoo.com.ar<·>-<·>
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 9:04, Categoría: periodico
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
danilo sanchez lion, peru
CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA
REFLEXIÓN
HAY DUEÑOS DEL AGUA, Y TAMBIÉN DE PUENTES Y CAMINOS
Danilo Sánchez Lihón
Las siguientes son evocaciones de la vida de Santiago de Chuco, esta vez vinculadas a los meses de lluvia en que los ríos crecen y se hacen más hondos los destinos. A visitar esta tierra, donde nació el poeta César Vallejo, los invitamos con ocasión de realizarse el próximo Encuentro Internacional Capulí 7, Vallejo y su Tierra, caravana que contará, como las anteriores, con la presencia de maestros, jóvenes estudiantes, artistas e intelectuales y que se llevará a cabo entre el 19 y 21 de mayo del año 2006.
Para asistir a este certamen los únicos costos son los de transporte, alojamiento y alimentación, que los asistentes pagan directamente a los servicios que los organizadores gestionamos y que resultan más económicos que en cualquier otra época ocasión, como también es única e irrepetible la experiencia de conocer la cuna del poeta universal César Vallejo, en un marco de fraternidad y comunión de ideales entre personas que se adhieren a la resistencia y utopía andinas.
Las dos hermanas se santiguaron antes de poner sus pies en el tronco húmedo y resbaloso del árbol que cruza de orilla a orilla el río fragoroso y hasta donde salpican las aguas enfurecidas. Por el miedo se cogieron fuertemente de las manos antes de empezar a caminar, paso a paso, por el tronco humedecido. Cuando fueron concientes que estaban en el centro de ese cruce pavoroso ya se habían extendido las sombras del cielo sobre el mundo.
Sintieron el ruido y el fragor de los remolinos y las aguas que entrechocan en las piedras allá abajo. Ahí fue que una de ellas quiso retroceder y en la indecisión ambas cayeron, cogidas de las manos, envolviéndolas pronto las aguas encrespadas y fatales.
–¿Cuándo ocurrió eso, Eleuterio? – Mañana va a ser un mes, niño. – Y, ¿por qué huían? – ¡Ay, niño!, su padre le dijo a la mayor: "si no encuentras la oveja que has perdido no regreses a esta casa". – ¿Porque son muy pobres? – Al contrario, don Liborio es el hombre más rico de esta comarca.
Quien, además de castigar rudamente a su hija, en su furor la maldijo. Y le dio de plazo que esa misma noche regrese con la oveja perdida. De lo contrario: ¡te vas de esta casa! La oveja no se había perdido, la ocultó la neblina y al verse sola buscó refugio entre los matorrales porque, a la mañana siguiente, apareció saliendo a unirse con la majada. Pero ya las niñas habían caído.
La menor la siguió no dejando que su hermana se fuera sola. Al ser de noche y no encontrar la oveja, de miedo por el castigo y dolida en el alma la mayor decidió huir, camino a Santiago. La menor lloraba cada vez que ella la ahuyentaba: "Tú, anda a la casa". Le dijo: "Contigo voy a ir adonde fuera". Y así fue. Por eso intentaron cruzar el río.
– ¿Y por qué no lo hicieron por el puente que está en el camino? – ¡Ay, niño! El dueño cobra. Y ellas ¿de dónde iban a tener para pagar a esa hora?
El dueño de este puente cobra una peseta o más si se le antoja. Más a quien no se le humilla. El puente y el camino era de todos porque por él todos pasábamos, pero ahora dice que lo ha comprado. ¿A quién?, no lo sabemos. Ha puesto ahí una caseta con un vigilante aún más desalmado que su dueño.
Tiene resolución del juzgado de que el puente y parte del camino le pertenecen. Que son suyos porque ha pagado.¿Cómo ha hecho el trámite?, dice que saber eso a nosotros no nos incumbe. El puente era nuestra única salvación ante la amenaza que se cierne al fondo y abajo en el río tumultuoso.
Por eso, hemos derribado el árbol y cruzamos por él, arriesgando la vida. Pero los animales ¿cómo pasan? Y cada animal que pisa el puente, como carnero, chivo, burro o vaca, paga igual que el humano.
¡Como no! Por ese puente pasan los productos de la hacienda "El Hospital". En ese caso, la misma o peor humillación que exige que le muestren los peones, el dueño rinde al hacendado o la autoridad a quien no les cobra nada. Entre ellos hay un acuerdo contra los pobres. Y el río enojado cobra sus víctimas, las últimas han sido las niñas. ¿Qué culpa tenían ellas?
– ¿Y encontraron sus cuerpos?
El padre, dueño de muchas cabezas de ganado y tierras, ordenó que todos sus peones buscaran recodo por recodo y orilla por orilla. Y se encontraron ambos cuerpecitos, lejos ya por las playas de Chacomas. Al reconocerlas el padre enloqueció de culpa e intentó matarse. Hasta ahora no cesa de beber desde que ellas murieron, habiéndose olvidado no sólo de la oveja que la niña perdiera –y que sólo ocultó la neblina– sino de los cientos o miles de ovejas que en sus rebaños tenía.
– Eleuterio, ¿y tú cruzas por ese árbol? – De día. De noche nunca como lo hicieron esos angelitos. Aún así, al cruzar siento mareos, porque el árbol tiembla por lo largo que es y enreda los pasos.
Abajo, retumban las aguas feroces y aciagas que en turbulencia de ondas golpean y saltan en las peñas.
– Pero háblame otra vez, niño, de lo que tú sabes, de los puentes y los Caminos del Inca que me contabas.
– Los propios cronistas que vinieron con Francisco Pizarro escribieron que ni en Roma habían edificios más espléndidos que esos caminos. Subían desde las hondonadas hasta las cumbres de las montañas de nieves eternas, anchos y llanos, combinando adoquines de diversos colores. Cada cierto tramo habían tambos con ropa, zapatos, comida, frazadas. A su vera se extendían acequias de agua. Todos estaban cercados de piedra primorosamente alineada, a una altura que dejaba mirar el paisaje, con apachetas representando figuras. Cada trecho distintos árboles combinaban sombra y aromas para deleite del caminante. Los saludos era de hermanos, porque todos éramos hermanos, Eleuterio.
– Y, ¿eran libres esos caminos? – Eran del Inca, Eleuterio, es decir de todos. Decir del Inca era decir sagrados, que nadie podía apropiarse de ellos, mucho menos de los puentes. – Y ¿dónde puedo ver un trecho de ellos? – No queda un sólo vestigio. Todo ha desaparecido. – Nunca puede desaparecer un camino, niño, porque por allí transita la gente.
– Salvo, cuando nos hacemos enemigos y entre nosotros seguimos siéndolo. Salvo cuando unos abusan y viven a costa del sacrificio de otros. Y se engaña. Salvo cuando todo se compra y se vende. Salvo cuando a todo se le pone un precio, Eleuterio.
Texto que puede ser reproducido citando autor y fuente
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 8:52, Categoría: lecturas
Enlace Permanente
| Comentarios 1
| Comentar
| Referencias (0)
|
jorge humberto, brasil
|
NA VOZ LIVRE DO POEMA Jorge Humberto
E é preciso a liberdade é preciso aceitar É preciso a diferença o amor a amizade E o compromisso da comunhão é preciso E é preciso comunicar falar olhos nos olhos É preciso despir a panóplia do pensamento obscuro E é preciso o precipício o escuro Para se alcançar as asas do saber é preciso Para se compreender para se colher A seiva fértil da planta o viço da verdade. E é preciso ser livre é preciso dizer basta Sentir na pele os olhos da fome na boca do pobre E é preciso quebrar derrubar muros ignotos E é preciso a raiva os dentes e o tiro certeiro Contra o freio do silêncio no focinho da palavra É preciso dizer Não à vontade submissa e escrava De demónios e deuses e semideuses mortos E é preciso expulsar é preciso rasgar Do corpo do Homem o Humano Fato que o cobre. É preciso morrer por sobre o cadáver antigo É preciso a semente é preciso a flor A água o pólen na asa do colibri É preciso a rosa que é prosa nascida da terra E é preciso ainda que tragas nos lábios O fruto a criança a árvore dos sábios É preciso a vida agora de repente aqui De graça cuspindo longe a vil mordaça Contra o espelho oblíquo do terror. Jorge Humberto in Fotogravuras I
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 8:50, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentarios 1
| Comentar
| Referencias (0)
|
luis buero, argentina
|
VIAJE HACIA EL VIAJE (*)
Cuento
Autor LUIS BUERO
(*) Pertenece al libro "EL ULTIMO OTOÑO y OTROS CUENTOS"
del mismo autor, publicado en 1982, Faja de Honor de la S.A.D.E.,1983)
La primera impresión la tuve hace dos meses. Fue en el viaje de Florida a Medrano y no podría decir con certeza en qué parte. Sólo sé que lo vi.
0currió tan de repente, que no atiné a hacer nada. El resto del pasaje seguía igual: delante de mí el mecánico roncando sobre la ventanilla, al costado la gorda con frutas, parados charlaban unos marineros japoneses, por el medio pasaba el ciego de la armónica pidiendo plata y a mi lado un pibe leyendo historietas de superhéroes apenas respiraba, hipnotizado. Yo reflexionaba que en las horas pico, los viajes en subterráneo son insoportables, parece que nos vamos a pegar unos contra otros, y tenemos que cuidarnos. Pero ese día todo empezaba a ser distinto: él estaba allí, tendido sobre unas vías, prácticamente muerto, pensé. Apenas le pude ver el cuerpo, creo que tenía un traje amarillo.
No dije nada, soy una porquería, igual a todos, me callé, me hice el burro.
Pero no pude dormir la noche siguiente. La imagen desolada del tipo muerto me perseguía. En verdad, padecer insomnio no me convenía un pito; desde que Mirta me había abandonado tenía que cuidar a los chicos, llevarlos al colegio, prepararles la comida, arreglar la casa lo mejor posible. Por suerte la encargada del edificio lavaba la ropa y me hacía los mandados. Buena señora, también se quedaba con los chicos todas las tardes y me cobraba poco.
En el laburo me miraban con lástima: “ahí va el cuernudo” decían por lo bajo. Nada cuesta imaginar el sufrimiento ajeno cuando uno lo ha vivido; caso contrario, la comprensión se enfrenta a bárbaras distancias.
Dos días después de la primera aparición vino la segunda. Es el poder de perpetuación que tiene la tristeza. Tomé la Línea “B” expresamente y esperé con cierta ansiedad. “Quizás lo han sacado, tal vez fue solo una alucinación” murmuraba asustado, sabiendo que si lo descubría otra vez no iba a atinar a nada. Me sentía asesino.
Y al rato nuevamente lo vi: era el mismo hombre, recostado boca arriba sobre las vigas brillantes, sangrando como un miserable pájaro. Recién lo encontraba por segunda vez y ya lo percibía familiar. Un tremendo sentimiento de culpa se apoderó de mí pues con la decisión de no avisar lo estaba dejando morir. ¿Qué hacía allí? ¿Qué monstruo ciego lo había derribado?
Cuando llegaba a la oficina los odios volvían a repetirse. El olor de los cerdos titiriteros brotaba de los biblioratos como una baba arácnida que lo impregnaba todo. Pero debía trabajar, había que pagar el alquiler, los impuestos, la comida, los gastos de los chicos, el abogado que atendía una demanda de divorcio vincular que Mirta insistía en hacer para casarse de nuevo. Intentaba también juntar fuerza y argumentos para responderle a sus miradas, para mantener los párpados inertes. Mientras yo imaginaba que, de sentarme a llorar en la vereda de la esquina, mis lágrimas producirían un tsunami, mis compañeros se pasaban el día hablando de mi, imaginando causas y responsables, escribiendo el guión de una película con mi supuesta vida. Meditaba a veces, refugiándome de aquella murmuración: “¿Qué tiene raro un abandonado más en el país de los divorcios y las separaciones?”. Los que inventaron la sociedad redactaron un ideal de hombre de mágica integridad.
El martes pasado lo encontré varias veces. Es decir, me tomé el día para pasear en subte de Pellegrini a Agüero y de Agüero a Pellegrini, aunque en realidad sólo lo veía durante las idas al centro. Por momentos me distraía y pensaba si el Metro francés sería parecido a estas catacumbas oscilantes, a estos sarcófagos móviles que nos transportan a diario de la casa al trabajo y viceversa. Pasaron los días. El jueves me pelee con Marcelo en plena contaduría: me gritó que yo era un chanta, un salame, que no tenía que hacerme tanto problema, que Mirta en definitiva era una atorranta. Entonces recordé que esa mañana ella había vuelto a casa a buscar algunas ropas que nunca antes se había llevado, y yo me arrodillé y le pedí que se quedara. Por primera vez vi melancolía, no sólo desprecio, en el hielo vidriado de sus ojos claros.
Cuando regresé aquella noche, la portera me entregó una cédula judicial y me contó que Mirta se había llevado los chicos esa tarde. Y ahí está, me quedé como si nada, mirando por la ventana como si todo el glaciar Perito Moreno se estuviera derrumbando delante de mí en un segundo. Me fui a un rincón de la cocina y tomé una cerveza helada. Pensé algo, no sé qué, pero de pronto me acordé de aquel fulano accidentado, yaciente, y entendí que no podía dejarlo solo. Fui a la estación Medrano, tenía sólo para un cospel, lo compré y esperé. Ya lo había perdido todo; no importaba entonces meterse en los líos burocráticos a los que te somete la policía cuando querés ayudar a alguien. Era necesario recoger ese cuerpo y avisar a las autoridades. “Tal vez aún estuviera vivo”, calculaba confundido.
Al doblar la segunda curva el subte aceleró con violencia. Yo mantenía la entrada al vagón abierta, con mis manos y un pie, ante la tensa expectativa de los curiosos de siempre. Sólo debieron transcurrir unos segundos para que lo viera. Allí estaba, más cerca que nunca, con una nitidez a prueba de lágrimas. Entonces, aferrado un instante a las puertas que forcejeaban por cerrarse, grité como nunca el terror de estar solo y me arrojé sobre aquel hombre.
Probablemente la gente del vagón produjo un gran bochinche porque a los diez o quince minutos dos tipos de overol azul vinieron a buscarme y me cargaron.
Había una irreparable negrura en ese túnel, una desaforada oscuridad envolviendo a tres tipos absolutamente solos transitando aquellas oxidadas vías, mientras la sombra de uno iba meneando la cabeza a la del otro, como diciéndole que ya no había esperanzas, que yo moriría antes de llegar a la próxima estación.
Quise aguardar sonriendo.
gentileza. agencia rodolfo walsh
|
Por lobitogabriel - 31 de Enero, 2006, 8:31, Categoría: cuento
Enlace Permanente
| Comentarios 1
| Comentar
| Referencias (0)
|
gabriel velozo, argentina
|
La democracia ...chatarra.
(recetario popular)
Tome y agite el colorante del SUFRAGIO UNIVERSAL.
Agregue un poquito de colorante de la PARTICIPACION POPULAR
Ponga una pizca de esencia de virtud de las INSTITUCIONES.
Materia base con retoques transgénicos FUNCIONARIOS AUTORIDADES REPRESENTANTES Y GOBERNANTES.
Para amalgamar emulsionante que una los intereses de los poderosos y desposeídos......LA SOCIEDAD CIVIL , ONG.
Envase que reluzca atraiga y enjaule los sentidos .......LEYES NORMAS JUSTICIA POLICIA Y EDUCACION .
Campaña marketinera ....LA IDEOLOGIA DE LA RESIGNACION
EL MIEDO Y LA LOCURA .
YA ESTA!!!!!!
EL CABARET-GASTRONOMICO DEL CAPITALISMO ASESINO Y ALIENANTE .
HAY DE TODO Y PARA TODOS .....
MENOS SOLUCIONES DE FONDO PARA ....
NINGUNO.
A propósito de los triunfos electorales de Evo Morales y Hamas.
GABRIEL VELOZO VIENTOS DE LETRAS Y ARENA
|
Por lobitogabriel - 30 de Enero, 2006, 15:46, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
vernoca pedemonte, españa
|
MILENA
Milena tiene frío y sus pies en la nieve
se hunden hasta los tobillos.
Se acerca a la ventana de la felicidad ajena
como a un escaparate de juguetes.
Muñecas en brazos de su madre
en una habitación con chimenea.
Un padre que acaricia.
Bandeja de dátiles prohibidos.
Recuerda su casa de |
|
| |